El histórico capo siciliano falleció en Milán a los 87 años. Cumplía prisión perpetua bajo el régimen 41 bis desde su captura en 1993.
ROMA, Italia.- Benedetto “Nitto” Santapaola, uno de los jefes históricos y más sanguinarios de Cosa Nostra, la mafia siciliana, falleció a los 87 años en Milán, tras pasar los últimos 33 años de su vida en prisión cumpliendo múltiples cadenas perpetuas en régimen de aislamiento severo.
Conocido como il cacciatore (el cazador) o il licantropo (el hombre lobo), Santapaola (Catania, 1938), que padecía una diabetes grave, murió en el departamento de medicina penitenciaria del hospital San Paolo, a donde fue trasladado desde la cárcel de Opera tras empeorar su salud, informaron fuentes locales.
Durante su tiempo al frente de la organización, “Nitto” Santapaola fue el artífice de la transformación del clan homónimo de Catania en una potencia criminal.
A diferencia de otros jefes, cultivó un perfil empresarial que le permitió infiltrarse en las instituciones y la economía legal; en las décadas de los 70 y 80 era frecuente verlo fotografiado junto a prefectos, comisarios y la alta burguesía catanesa.
En paralelo, usó la violencia más extrema para eliminar a sus rivales y controlar el tráfico de drogas y las contrataciones públicas, provocando cientos de muertos y siendo responsable de algunos de los episodios más sangrientos de la historia de Sicilia.
Su huida de la justicia terminó el 18 de mayo de 1993, cuando fue capturado en una casa de campo en la zona de Caltagirone (Sicilia) tras 11 años fugado.
Desde entonces, permaneció ininterrumpidamente bajo el régimen penitenciario “41-bis”, el sistema de aislamiento diseñado para impedir que los jefes mafiosos sigan dirigiendo sus clanes desde la cárcel.
El 41 bis es un severo régimen penitenciario de aislamiento vigente en Italia desde la década de los años ochenta, creado en 1975 para delitos graves y motines carcelarios, y aplicado a mafiosos tras los atentados de 1992 en los que fueron asesinados los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino.
Precisamente la justicia italiana condenó a “Nitto” Santapaola como instigador de dichos ataques.
Mientras cumplía su condena en aislamiento, su esposa Carmela Minniti fue asesinada en su casa en 1995 en un acto de venganza personal contra el padrino.
Con su fallecimiento, desaparece uno de los últimos protagonistas de la “época de las masacres” que aterrorizó a Italia a finales del siglo XX.
EFE.